viernes, 12 de octubre de 2007

A mi novia se la follaron en el festival de BenicassimA mi novia se la follaron en el festival de Benicassim

Queridos amigos y visitantes de morbocornudos, os voy a contar algo que me ocurrió el año pasado en el festival de Benicassim donde acudí junto a unos amigos y mi novia. Allí descubrí que es una puta, o más puta de lo que yo pensaba.

Llevaba saliendo 6 meses con ella y la cosa funcionaba bien, acababa de cumplir 18 años, pero aparentaba 16. Lo que más me gustaba de ella eran sus tetas, que eran muy gordas, casi tanto como las de mi madre. De estatura era mas bien baja y aparte de sus tetas también destacaba su culo, no gordo pero si bastante resultón.

Su forma de vestir era una mezcla de heavy y techno, usaba muchas veces pantalones de esos pegados al cuerpo que le marcaban totalmente el culo y el coño. A mí a veces hasta me daba reparo porque al cruzarnos con viejos o tios salidos se le quedaban mirando, y era normal porque hasta la pipa del coño se le marcaba.

La cuestión es que ella tenía ilusión por ver actuar a Chemical Brothers y Primal Scream, así que aunque a mí no me iba mucho ese rollo, nos montamos el viajecito a Benicassim con 3 amigos (2 chicos y 1 chica) en una furgoneta monovolumen de uno de ellos.

Desde el primer momento de iniciar ese viaje, noté a mi novia muy lanzada y en un plan digamos de "niñata" que hasta ahora no había presenciado. En esos 6 meses de relación se había mostrado como una chica bastante tranquila, tímida y muy romántica, pero parecía que en este caso su intención era desmelenarse y ir "a tope".

Mi primera sorpresa fue cuando Julio, uno de los chavales, se estaba fumando un porro y vi que ella le pedía unas caladas. ¿Vas a fumar?, le pregunté extrañado. ¡Pues claro, si todo el mundo fuma!. ¿Pero, no te sentará mal o algo? le pregunté yo velando por su salud, no fuera a ser que le diera un bajón al no estar acostumbrada. ¡Joder no seas cortarrollo y déjame en paz, pesao, que eres un pesao! me soltó ella dejándome sorprendido.

A mitad de camino realizamos una parada en una gasolinera para echar gasofa, mientras mi novia y Nuria, la otra chica, se acercaban a la tienda a comprar unas litronas de cerveza.

Pude observar como el hombre de la gasolinera se quedó mirando con descaro a mi novia, que llevaba una minúscula minifalda que casi era la medida justa del culo, o sea que a la mínima que se descuidara se le podía ver el principio del culo por abajo. En la parte de arriba llevaba un top ajustado con un escotazo que dejaba ver gran parte de sus tetas.

Transcurrió el viaje sin nada importante que destacar, hasta que por fin llegamos al recinto del festival. Había bastante gente, todo repleto de tiendas de campaña y los más variopintos personajes. Los chicos nos dedicamos a montar las tiendas de campaña y mi novia y la amiga se fueron a dar una vuelta a ver como estaba el ambiente.

Volvieron al cuarto de hora, bastante alegrotas y con un gran porro de marihuana que dijeron que les había pasado un hippi que habían conocido. Debo señalar que en todo el tiempo que llevabamos allí, todavía no se me había acercado a darme un beso ni ningún gesto por su parte. Por un lado, yo comprendo que era la primera vez que ella asistía a un evento de ese tipo y que debía estar nerviosa y todo eso, pero a mí la verdad me hacía sentirme bastante incómodo, porque llevaba todo el viaje sin hacerme ni puto caso.

Bueno pues sacamos las bebidas, nos pusimos a hacer botellón de guay, y empezamos a relacionarnos un poco con la peña que había por allí, en fin, lo normal, y se me fue pasando la obsesión esa que tenía con el comportamiento de mi novia. Sin embargo, de repente, mientras hablaba con unos chavales, observé que se había acercado un tipo a donde estaba mi novia.

Era el tio ese que les había pasado el porro de maría, y que la estaba convenciendo a ella y a la amiga a que se hicieran un tatuaje y a que fueran a donde estaban él y sus colegas. El muy mamón las convenció y mi novia se me acercó y me dijo que se iba un rato por ahí con la amiga, dándome un breve pico en los labios.

Yo no pude resistirlo y al cabo de una hora, como no volvían, con una cerveza en la mano me dí una vuelta a ver si la veía. Había mucho movimiento de gente y casi cuando daba por imposible encontrarlas, las vi a las dos sentadas junto a una tienda de campaña con varios chicos y chicas con pinta desaliñada y con los pelos de rastas.

Hubo un detalle que no me pasó desapercibido y llamó mucho mi atención: mi novia llevaba puesto la parte de arriba de un bikini en lugar del top que llevaba antes. Total, que aunque en un principió pensé en darme la vuelta y volver con mis colegas, no pude resistir acercarme para saludarla y que quizás me presentara a ese grupillo porque yo la verdad estaba más tranquilo quedándome junto a ella.

Pues me acerqué y cuando me vio no es que me hiciera muchas fiestas, de hecho parecía como si le hubiera cortado el rollo. Ahí estaba el quiz de la cuestión, ella quería ir "a su rollo" y le molestó mi presencia, aunque intentó disimularlo, pero yo la verdad la calé rápido.

Se levantó y me dijo que eran una gente muy guay, que se iba a quedar ahí un rato y que seguramente vería la actuación de los Chemical con ellos. Se puso falsamente cariñosa conmigo con la única intención de que yo quedara conforme y la dejara tranquila.

Cuando le pregunté sobre lo del bikini que llevaba, me dijo que como hacía tanto calor una de las chicas se había ofrecido a dejarle ese bikini y ella había aceptado. Me dí cuenta que su amiga se estaba como aguantando la risa y ella también rompió a reir. Le pregunté que qué pasaba y me explicó que cuando se estaba cambiando el top por el bikini dentro de la tienda de campaña, abrió de repente la tienda uno de los chicos y la pilló con las tetas fuera.

A mí no me hizo ninguna gracia y me lo notó en mi rostro, pero me tranquilizó diciendo que había sido cosa de uno o dos segundos, que al chico no le dio tiempo a ver mucho porque rápidamente volvió la cara, y luego le pidió disculpas diciéndole que no sabía que ella estaba allí. La verdad es que no me quedé totálmente convencido pero bueno, tampoco era motivo para enfadarse.

En fin, yo me fuí con mis colegas y con la intención de cogerme una buena borrachera y pasarlo bien, y cuando ya casi lo había olvidado, estando allí con mis colegas y otro grupo de chavales, escucho que llega uno y le comenta al que había al lado mía:

-Joder tio, me he cruzado antes con la tía esa que había antes aquí, la morena del piercing en la nariz de la faldita amarilla, y no veas macho, se ha puesto un bikini y no veas las tetazas que se le ven a la muy zorra, además es un bikini pequeño y casi se le ven hasta los pezones, vamos, una pasada, a ver si viene por aquí y la ves.

Al escuchar eso se me aceleró el corazón. Ahora que lo pensaba, era cierto lo que decía, el bikini debía ser de una talla inferior a la suya, porque le quedaba de forma que las tetas iban a hacerlo estallar, y como se descuidara un poco se le podían salir los pezones. De todas formas allí había muchas chicas igual, lo que más me impactó fue la forma en que se dirigió a ella en su comentario, llamándola "zorra". Nunca había escuchado a nadie dirigirse a mi novia en ese tono, aunque no me enfadé y procuré no darle mucha importancia, porque ya se sabe que los chicos hablamos así, pero claro, en este caso hablaban de mi novia, por lo que quedé un poco pillado, pero bueno....

Pocos minutos más tardes, llegaron mi novia y la amiga. Estaban bastante colocadas, mi novia se acercó a mí, me cogió del cuello y me dio un morreo. Me dijo que se acababa de comer una pastilla que le habían dado sus colegas, y aunque en un principio pensé en recriminarla, opté por no cortarle el rollo.

Entonces me fijé que el chico ese que hizo el comentario y el otro estaban que se la comían con los ojos. La verdad es que no era para menos, daban ganas de meterla en la tienda de campaña y follarla.

- Menudas cubanas tiene que hacer con esas tetas, escuché comentar despues a uno que llegó allí pidiendo papel de fumar, sin saber que yo era el novio y escuché su comentario.

Mientras tanto mi novia y su amiga ya se habían ido para ver la actuación de Chemical Brothers junto a los tios y tias que habían conocido. No podía evitar imaginármela dando saltos con sus tetas botando y esos pezones asomando por el bikini. Esa imagen me hizo excitarme por primera vez, debo reconocerlo. Ahora, más que preocupado o molesto con su actitud, lo que estaba era cachondo por tener esa novia tan zorra que dejaba allí a su novio para irse de zorrerío con la amiga, que por cierto es otro putón.

Imaginé también como entre la multitud seguro que alguno aprovechaba para meterle mano en el culo o frotarle el paquete, esas cosas que suelen pasar en sitios con tanta gente. Yo estaba claro que tenía que comprobarlo de cerca y por eso me aparté de mis colegas y fuí a ver si conseguía verla.

Me costó bastante esfuerzo encontrarla entre tanta gente, era agobiante. Conseguí situarme en un sitio donde la veía perfectamente sin ser visto, puesto que me encontraba más atrás y había gente entre nosotros. Estaba junto con la pandilla esa de hippies, bailando apretujada entre la gente.

Había uno que no se despegaba de ella, ya os imaginareis quien es. Sí, el de la marihuana. Todo el rato a su lado, hablandole al oido, mezclando sus asquerosas rastas con la melena de mi novia al acercarse a ella, e incluso cogiéndola del hombro y la cintura. Vamos, unas confianzas como si se conocieran de toda la vida, aunque por el momento, siendo sinceros, no parecía que el chaval fuera con malas intenciones, pero claro, esos roces y esas confianzas (mezcla del colocazo y el "buen rollito" que había entre ellos) no me eran muy gratas, y supongo que para ningún novio.

Sin embargo, poco a poco la cosa fue yendo a más. En un momento concreto, él fué a pasarle un porro a uno de los colegas, estando mi novia en medio, y al acercase prácticamente pegó todo el cuerpo a mi novia y pude ver como su paquete se chocaba contra el coño de mi novia, así como su pecho contra sus tetas.

Yo avancé unos cuantos metros más para poder observar desde más cerca. Como recordareis, mi novia llevaba una minifalda que apenas le cubría el culo y con los saltos y los movimientos se le estaba viendo los cachetes del culo, hecho que no pasó desapercibido para un tío que se estaba liando un porro de marihuana y se le salían los ojos mirándola. Cuando se terminó de liar el porro se puso justo detrás de mi novia y aprovechó todo el alboroto para darle algún que otro "paquetazo" en todo el culo.

Pero cuando reálmente me dió un subidón de adrenalina fue cuando ese tio, desde atrás, se pegó a ella y aparte de frotarle el paquete, le metió la mano por debajo de la mini. A los pocos segundos, se colocó el porro en la boca y mientras lo aspiraba le metió las dos manos debajo de la mini. Le estaba magreando el culo a base de bien a la puta de mi novia.

La cosa duró apenas unos segundos, pero yo me quedé totálmente "pillado" durante algunos minutos. Contemplar como un puto fumeta le magrea el culo a tu novia no es algo muy habitual.

Por mi cabeza pasaban muchas cosas... ¿qué habrán hecho sus manos exactamente por dentro de la mini?. ¿se las habrá pasado por encima del coño a través del tanga, o se habrá atrevido a meterlas incluso por dentro del tanga, tocando directamente su coño?...

Yo no sabía qué hacer, por un lado estaba jodido pero intentaba ser sensato y analizar la situación. Sí, bueno, tal vez es que no quería hacerme ya a la idea de que tenía todas las papeletas para convertirme en un puto cornudo, pero es que también había que tener en cuenta las circunstancias: un festival de música, diversión, drogas, mucha gente apegotonada... Vale, sí, llamadme imbécil, pero de verdad, yo intentaba buscar excusas para no llegar a la conclusión de que mi novia era una puta zorra y yo un cornudo, intentad comprenderme.

Pero las cosas cada vez empezaron a tomar peor color. Nuria, la amiga de mi novia, estaba morreándose con uno de los chicos. Estaban comiéndose la boca a un metro de mi novia, y entonces se me pasó por la cabeza lo peor. Seguramente el hijo puta que rondaba a mi novia quería hacer lo mismo que su amigo, y quizás mi novia, viendo lo que hacía la amiga....

Hubo un momento que fue crucial: mi novia y el tipo ese, mirándose fijamente cara a cara mientras se pasaban un porro. Tenían las caras muy cerca el uno del otro. No, no creo que pase nada, no puede ser tan zorra, me repetía yo a mí mismo sin parar.

Entonces, dándome un vuelco el corazón, me fijo que el tipo la agarra del culo. No, eso no podía estar pasando dios mio. Le cogió un cachete del culo bien cogido, la atrajo hacia él con la intención de darle un morreo pero mi novia giró la cabeza y no consiguió besarle la boca, sino la mejilla. A todo esto, ¿qué podía hacer yo?. Pues nada, lo único mirar o irme hacia ellos y armar una bronca, pero no es mi estilo, y es que sinceramente todavía no me acababa de creer lo que estaba viendo.

Antes de continuar, debo deciros, queridos amigos de morbocornudos.com, que esta historia es totálmente real y que me gustaría que a la vez que leeis este relato, por favor os pongáis en mi situación. Supongo que cada persona actuará de una forma diferente, pero de verdad os digo que es que te quedas pillado, no sabes como reaccionar, tienes miedo a meter la pata y esas cosas.

Yo nunca he escrito relatos ni nada de eso y supongo que se notará por lo mal que expreso las cosas y lo mal narrado que está, pero es que yo no soy ningún escritor ni pretendo serlo, lo que os puedo jurar es que lo que estáis leyendo es algo que me ocurrió, no es ninguna fantasía. Es algo que necesitaba contar, y qué mejor que esta página.

Bueno, pues siguiendo con mi historia, estaba claro que el tio ese iba a intentar por todos los medios meterle caña a mi novia, mi única esperanza era que ella no accediera. De pronto, sentí como alguien me llamaba por la espalda y era uno de mis colegas. Me puse a hablar con él y luego cuando volví a mirar ya no veía a mi novia. Acabó la actuación del grupo y la gente empezó a moverse y yo por mucho que miraba la había perdido de vista.

Me dirigí con mi amigo a nuestras tiendas de campaña a seguir bebiendo y esperando que mi novia apareciese por allí. No fue así. Pasaron 15 minutos, 30, una hora y mi novia sin aparecer. Mis amigos iban a ver actuar a un grupo pero les dije que prefería quedarme allí, que no me apetecía, y me quedé bebiendo y fumando unos porros haciéndome a la idea de que tenía una novia que era una zorra y que pasaba 3 kilos de mí.

De repente, apareció por allí Nuria, yo intenté hablar con ella y preguntarle donde estaban pero ella no me hizo ni puto caso, simplemente fue a su mochila a buscar algo y me dijo que ahora venían, que iban a ver tocar a un grupo y ahora volvían.

Yo, aunque estaba bastante borracho, me dí cuenta perfectamente que lo que sacó de su mochila era una caja de condones. Se lo guardó rapidamente en el bolsillo de su pantalón y me pidió unas caladas del porro. A pesar de mostrarle mi interés en acompañarla, me dijo que no, que me quedara allí. Una actitud bastante sospechosa, incluso me puso la mano en el pecho dándome a entender que ni de coña fuera con ella.

Se marchó y yo rapidamente cerré las tiendas de campaña y intenté seguir a Nuria pero la perdí de vista. Entonces decidí ir donde los putos hippies tenían sus tiendas de campaña y me ví a Nuria entrando a una de ellas. Fuera no había nadie, sin embargo algo me decía que mi novia estaba en una de esas 3 tiendas de campaña.

Varios minutos antes había contemplado como Nuria cogía una caja de preservativos de su mochila, y tambien la habia visto entrar en una de las tiendas. La cosa estaba clara, se la iban a follar bien follada. Ella me daba igual, la que me importaba era mi novia.

Estaba allí de pie sin saber qué hacer, pues tampoco me atrevía a llamar o a intentar abrir las tiendas, además desde fuera no se puede a no ser que la hayan dejado un poco abierta y pueda meter la mano. Decidí que al menos intentaría ver lo que ocurría dentro, con mucho cuidado eso sí.

Me dirigí a una de las tiendas, me agaché y la cremallera no estaba subida del todo, así que pude ver rapidamente que no había nadie. Me dirigí a la que había al lado y aunque estaba cerrada, comprobé a través de la tela que tampoco había nadie. Sólo me quedada por mirar en la otra... pero ahí estaba Nuria, supuestamente echando un polvo con alguno de los hippies. ¿Y donde estaba entonces mi novia?.

Me disponía a largarme de allí pero se me ocurrió echar una ojeada a la tienda donde estaba Nuria. Me daba morbo ver a la puta esa follando con un tío. Me agaché con mucho sigilo y afortunadamente la cremallera no estaba bien cerrada y podía ver perfectamente lo que ocurría dentro.

Helado. Pasmado. Flipado. Agilipollado.. No encuentro adjetivos para definir lo que ví dentro de esa tienda de campaña, NO ENCUENTRO ADJETIVOS PARA DEFINIR LO QUE SENTÍ.

En medio, aquel hippie, tumbado, a un lado Nuria y a otro mi novia compartiendo su polla. Chupaban y admiraban su miembro como si fuera lo más maravilloso que hubieran visto. Mientras una chupaba, la otra sujetaba el rabo con la mano y masajeaba los huevos, o bien lamía el trozo que quedaba fuera de la boca de la otra.

Si analizáis la situación, la cosa manda huevos. Yo allí, tumbado, mirando entre la pequeña abertura de la cremallera de la tienda de campaña como mi novia y su amiga compartían la polla de un puto hippioso al que habían conocido ese mismo día.

Yo flipaba viendo la forma de bola que tomaba la mejilla de mi novia al engullir esa polla, igualito que en las pelis porno, se la metía entera y le aparecía en la mejilla el bulto de la polla.

Las dos estaban con las tetas fuera y el hippi les metía mano a su antojo y se las chupaba. El hijo de puta estaba disfrutando de lo lindo y como si fueran sus putas las mandó besarse. Entonces las dos se dieron un morreo que hizo que la polla se me endureciera, menudo morbazo verlas dándose la lengua y tocándose las tetas mutuamente. El otro mientras tanto se pajeaba la polla y se la frotaba a las dos zorras por las tetas.

Por momentos pensé en salir corriendo de allí y no volver a saber jamás de la puta de mi novia, pero en el fondo me estaba poniendo cachondo, estaba contemplando en directo un espectáculo porno, mi polla se estaba endureciendo, y el hecho de que una de las chicas fuera mi novia añadía aun más morbo.

Las dos estaban superlanzadas y primero fue Nuria la que se puso de cuclillas sobre la polla de él y comenzó a botar. En esos momentos se me aceleró el ritmo cardíaco hasta el punto que creía que me iba a dar algo malo, lo que estaba contemplando era una auténtica pasada, Nuria, amiga de mi novia, una chica que hasta ese momento yo le tenía cierto respeto, estaba follándose en presencia de mi novia a ese tio, gozando como loca, poniendo cara de viciosa y puta.... una pasada, una pasada.

Estuvieron así un rato y a la vez mi novia se morreaba con el tipo y a veces le acariaba las tetas a su amiga. Yo tenía la polla que me reventaba hasta que algo me dejó paralizado : Nuria se apartó y le dejó sitio a mi novia sobre esa polla, que por cierto era mayor que la mía. Al principio creía que mi novia no lo iba a hacer, pues hizo gestos como si pasara del tema, sin embargo ambos le insistieron en incluso Nuria agarrándola de los hombros la ayudó a colocarse sobre la polla de aquel maldito cabrón.

Sí amigos, mi novia comenzó a cabalgar sobre él y mientras tanto Nuria le chupaba las tetas y le magreaba el coño, yo no podía creerlo pero así era. Sus tetas botaban y veía como desaparecia la polla del hippi dentro de su coño, a la vez que la agarraba de la cintura, le sobaba las tetas, le besaba el cuello... etc... etc..

Tras un rato así, mi novia se levantó y el tipo empezó a follarse a Nuria a cuatro patas mientras mi novia se colocaba debajo de ella formando un 69. Nuria le chupaba a ella el coño y mi novia tambien se lo chupaba y a la vez lamía los huevos del tipo y el trozo de polla que quedaba fuera. Algunas veces sacaba la polla del coño de la amiga y se la llevaba a la boca y se la mamaba un rato.

Poco más pudo resistir el hippi, y cuando vio que se iba a correr sacó la polla del coño de Nuria y empezó a pajearse sobre la boca de mi novia. El cabrón le echó toda la leche encima, aunque parte la depositó sobre el culo de Nuria, pero la leche resbalaba y caía sobre el cuerpo de mi novia.

Yo ya no podía más, estaba que me iba a dar un infarto, así que me levanté y me dirigí a los servicios, donde me masturbé como un mono y me corrí soltando tanta leche como nunca había soltado.

Más relajado ya, intenté pasar el resto del festival lo mejor posible, sin despegarme de mis amigos, y sin importarme lo que hiciera la puta de mi no via, con la que actualmente sigo saliendo.

Un saludo.

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