martes, 9 de octubre de 2007

El cornudo consentido

Les voy a contar un relato que aun hoy todavía me resulta difícil escribir, desde hacia tiempo mi pareja y yo habíamos vivido una relación muy intensa ayudados por fantasías eróticas que consistían en que pudiéramos hacer un trío HMH y que compartíamos ya sea al leer relatos en el Internet o por medio de alguna revista o película, lo que nos excitaba de sobre manera y lográbamos unas sesiones de sexo bastante placenteras, después de un tiempo a las fantasías les empezábamos a poner nombre al que compartía nuestra cama, muchas veces de esas yo seleccionaba algún amigo en común que tuviéramos y con quien me gustaría en algún momento follar, e incluso si salíamos juntos y conocíamos a alguien que a mi me interesara le comentaba a él que a ese si me lo cogía fantaseábamos siempre en que alguien mas estaba con nosotros en la cama ayudados por algunos juguetes como un vibrador e incluso una extensión lo que lo hacia más excitante las sesiones, después de un tiempo pusimos un anuncio en una pagina swinger buscando llevar a cabo nuestra fantasía, y así al cabo de algunos meses y después de mucho pensarlo fue que tuvimos nuestra primera experiencia de un trío HMH, la cual no resulto tal como hubiéramos querido, ya que nuestro elegido no era muy buen amante y aunque me cogieron mas de seis veces solo lograba correrme con mi marido.

Así que decidimos por un tiempo dejar las cosas hasta ahí, hasta que a él se le ocurrió que yo pudiera estar con otro hombre follando a solas, seria una cita a ciegas y contactaríamos a través de otro anuncio en el Internet, la sola idea de follar con alguien mas me provoco que toda mi coño se mojara, cabe mencionar que hasta la experiencia anterior yo solo había tenido relaciones con mi marido, así que acepte, fue una conversación muy excitante y rara entre mi pareja y yo, pero que nos ponía a cien. Como se imaginaran recibimos muchos mensajes algunos bastante atrevidos y otros que rayaban en lo vulgar pero por fin nos decidimos por uno que pensamos seria seguro para mí, era una persona de nuestra edad, nosotros andamos en los treinta, y somos de buena posición, él era profesionista, divorciado y con un buen empleo era una persona educada y agradable, y no nos equivocamos el nuevo amigo había mandado su foto y su numero de celular así que lo contacte, primero por correo y luego por teléfono, después de hablar un par de veces nos pusimos de acuerdo y quedamos en vernos he de decir que cada vez que hablaba con el por teléfono sentía una rara sensación que provocaba que me mojara toda.

La cita seria en un café al sur de la ciudad esa mañana debí haberme probado siete u ocho mudas de ropa, con el propósito de parecer atractiva, yo soy una mujer lo que se dice bonita, de 1.60 aprox. 54 Kg, tez clara, ojos verdes y piernas muy bien torneadas y aunque mi busto no es muy grande si es atractivo, por fin decidí ponerme una minifalda gris con medias oscuras, una blusa con botones al frente y una chamarra ya que era época de frío, me puse ropa interior negra que resultaba atractiva y sensual a la vista, el lugar donde acordamos vernos era pequeño e intimo yo llegue primero y estaba muy nerviosa y a la vez excitada el me había marcado a mi celular para decirme que llegaría unos minutos antes de lo acordado, aunque no sabia como era él y solo lo conocía por una foto no muy clara pude reconocerlo en cuanto llego lo vi y sentí algo muy extraño entre miedo y nerviosismo y por supuesto algo de excitación tomamos un café, charlamos un rato de cualquier cosa, yo había acordado con mi pareja que tenia que ir a un hotel con mi nuevo amante no se valía que me echara para atrás a la mera hora, ese día tenia que regresar a casa bien cogida y con ganas de mas, la charla se fue dando y después de un rato y ver que si existía química entre nosotros, yo ya estaba decidida a follar con él, aunque el aun no lo ofrecía o no lo insinuaba él seguía hablando mientras yo escurría solo de pensar en estar jodiendo con un desconocido e imaginaba que tan bueno seria en la cama y que tan buena seria su arma.

Finalmente me pidió que fuéramos a un hotel que estaba cerca del café y yo acepte de inmediato aunque, marque por teléfono a mi pareja para avisarle que me estaba yendo a coger con mi nueva cita, lo que le excito y me deseo suerte y placer, los nervios no me dejaban disfrutar del momento, nunca había entrado a un hotel si no era en compañía de mi marido y me preocupaba que alguien me pudiera reconocer por fin llegamos al hotel y aunque yo quería follar de inmediato el no se decidía del todo imagino que estaría igual de nervioso que yo.

Yo tenia miedo de estar con un extraño él noto mis nervios y me ofreció salir del hotel si yo lo quería, lo cual me pareció un gesto muy amable de su parte y provoco en mi un poco de mas tranquilidad, pero yo estaba decidida y más excitada que nunca le dije que no, y le pedí un vaso con agua, tome un sorbo y mientras el besaba de una manera muy tierna yo aun nerviosa también lo bese fue un beso muy extraño yo estaba besando a alguien a quien no me ligaba ningún sentimiento, siguió besándome ahora el cuello yo solo me entregaba al placer fue bajando poco a poco hasta llegar a mis pechos los cuales masajeaba de manera estupenda yo sentía mis pezones duros listos para lo que fuera, y sin dejar de besarme empezó a quitarme la blusa mientras yo estaba en orgasmo de placer y seducción, empezó a quitarme la falda al tiempo que tocaba mi coño húmedo y que humedecía la braga, para entonces yo ya quería sentir su pene dentro de mí, me quito las medias después el sostén cuando lo quito mamó mis pechos con mucho cuidado pero con fuerza fue delicioso como jugaba con mis pezones, yo gemía pidiendo a gritos mas, él acariciaba mis piernas y luego introdujo sus dedos en mi vagina, que placer, sentía entrar y salir sus dedos primero uno, luego dos y tres era delicioso, bajo su cara hasta mi vientre y mi abdomen los cuales besaba con sumo cuidado y de vez en cuando besaba mi boca y regresaba a mí cuerpo en ese momento ya estaba escurriendo de placer los jugos escurrían mojando mis piernas yo le ayude a quitarse la ropa comencé por quitarle la camisa continué con sus pantalones no me permitió que le quitase los calzones por el momento, pero me encantaba tocar una y otra vez el bulto que se escondía de bajo de ellos me excitaba el imaginar el tamaño y el grosor de su pene, después de un rato me quito las bragas y comenzó a darle un sesión de sexo oral mmmm.. que placer su lengua jugaba con mis labios vaginales y encontraba mi clítoris a cada momento que rico su cabeza entre mis piernas mientras yo me contorsionaba de placer sentía su lengua como recorría todo mi coño una y otra vez, yo quería gritar de placer, era estupendo, esa fue mi primer corrida del Día fue delicioso yo sentía como su pene rozaba con mi cuerpo y me excitaba aun más, el no quería quitarse los calzones hasta que ambos estuviésemos a cien cuando lo estuvimos me pidió permiso para penetrarme, yo acepte y entonces pude ver el tamaño de su pene, que no era muy grande pero si muy grueso el solo verlo derretía mis adentros lo tocaba con mis manos y sentía su dureza, que placer, le ayude a ponerse el condón, que grueso estaba su pene, que duro era, lo sobe varias veces disfrutando lo más posible de aquello en cualquier momento tendría dentro de mi húmedo conejito mi excitación llego aun más allá, pero cuando penetro de una sola estocada provoco en mi el segundo orgasmo del día, me encanto su movimiento fuerte y firme él estaba sobre mí y con gran fuerza introducía su grueso pene en mi sexo mojado de tanta excitación me jodia con gran fuerza y desesperación yo gemía de placer, era estupendo, cambiamos de posición quede sobre él y ahora era yo la que me clavaba ese pene grueso y duro como piedra lo clavaba hasta lo mas profundo de mi, mientras el mamaba mis pechos con gran fuerza y yo pedía que no parara que siguiera mas, mas, le pedí entonces que mamara solo uno de mis pechos mientras yo mamaba el otro, esto pareció excitarlo aun más el ya no podía así que se corrió dentro de mí al tiempo que soltaba un gemido de placer el cual yo acompañaba con movimientos más rápidos, terminamos cansados pero no tanto como para seguir disfrutando de esa fantasía.

Él fue al baño a quitarse el condón mientras yo me seguía revolcando en la cama escurriendo y solicitando mas verga para mi cuerpo que ardía de placer, cuando volvió, era tanta su excitación que ya traía lista su arma para otra batalla, charlamos un rato sobre cualquier cosa mientras él me abrazaba, yo sentía su pene rozar mi cuerpo mientras yo lo frotaba con mis caderas sentía como se volvía a poner duro como piedra el continuo besándome todo el cuerpo y nuevamente se pego a mis pechos y en un momento ya estaba yo regocijándome de otra sesión de sexo oral, su lengua recorrer ahora mi vagina mas lubricaba que antes y mas dilatada su lengua penetraba mas adentro, tocaba mi clítoris y yo me contorsionaba a cada momento mientras gritaba de placer, no podía mas necesitaba Sentirlo dentro de mí así que le puse otro condón y me penetro por detrás es una posición que a mí me gusta mucho por que siento toda la fuerza y una máxima penetración él empujaba fuertemente, cambiamos de posición varias veces era delicioso en una de ellas yo me puse de pie cerca de la orilla de la cama el de rodillas sobre la cama me penetro y apretando mis caderas se movía de una manera rítmica, después me coloco en el centro de la cama con las piernas abiertas y apoyadas en la orilla del cajón de la cama el de pie y un poco inclinado introdujo su pene grueso dentro de mi, que excelente posición, entraba toda su verga en mi, yo venia su rostro de placer, era una posición nueva para sentía sus embestidas con gran fuerza que me hacían llegar a otro estupendo orgasmo, sentía dentro de mí su falo como por su grosor rozaba las paredes de mi interior, escurría de placer yo quería seguir cogiendo mas y más, seguimos así por varios minutos para entonces yo me había corrido un par de veces y él después de un rato hizo lo propio que placer sentir esa sensacional verga.

Era una mañana sensacional ya me urgía llegar a casa para contarle a mi pareja todos los detalles de esa excelente follada que estaba disfrutando sabiendo además que llegando a casa recibiría una gran polvo, después de descansar un rato y hablar él menciono que tenia que irse por cuestiones de trabajo así que empezamos a vestirnos para salir del hotel en lo que hablamos el se empezó a excitar nuevamente, yo no podía excitarme mas estaba al cien, se acerco a besarme y volvía sentir como algo crecía debajo de su pantalón, ese bulto que me había provocado varios orgasmos no se quería ir y terminamos otra vez en la cama esta vez él sobre mi empujando con fuerza su fuerte y grueso pene esta vez lo deje que tomara control completo de la situación, sus embates eran fuertes y profundos yo gritaba de placer gemía como exigiendo mas placer estaba siendo jodida por un desconocido que tenia un pene delicioso y además con el permiso de mi marido, era realmente una fantasía hecha realidad, después de un rato pude sentir como se corría dentro de mí fue una experiencia verdaderamente genial, nos terminamos de vestir y él me dejo cerca de casa con la promesa de que pronto nos escribiríamos, me había cogido tres veces de manera estupenda y por mas de 4 horas había sido genial.

Al llegar a casa mi pareja estaba tan excitado e inquieto por saber como lo había pasado que mientras yo le contaba me iba quitando toda la ropa, introdujo sus dedos en mi coño la cual seguía húmedo y pidiendo mas nos quitamos la ropa apuradamente y follamos como desesperados el resto del día y la noche él se excito con todo lo que le relate y tuve un sexo tan especial con mi pareja y una experiencia tan diferente y placentera para mi que solo por eso me atrevería a repetir esa que ya no era una fantasía varias veces mas y disfrutar como esta vez solo de sexo, sin compromisos ni sentimientos de por medio, he de reconocer que nunca pense que seria capaz de hacer una cosa así, pero ahora que lo he hecho no me arrepiento, es mas hoy lo recuerdo y me mojo todo el chichi deseando que pronto vuelva a pasar.